Visita de 1º A de la ESO a la Biblioteca Nacional

La Biblioteca fue fantástica, por ello voy a hacer un breve resumen de nuestra visita. Nada mas llegar, se presento la que iba a ser nuestra guía. Fue una chica bastante simpática. Después de entrar, bajamos por unas escaleras a lo que sería el primer punto de nuestra visita guiada. Entramos en una sala un poco oscura y mientras nos pasaba una serie de imágenes acerca de los orígenes de la Biblioteca, nos iba contando cosas sobre las personas que influyeron:

El Borbón, Felipe V, quiso construir la Biblioteca Nacional por dos motivos:

–          por la expansión de la cultura en España

–          para poder recopilar, o guardar todas las obras de antiguos escritores, filósofos, etc.

Así pues, se empezó a diseñar la estructura del edificio. Tras varios años, Felipe muere a Isabel, la católica,  interesada por el proyecto decide poner la primera piedra de lo que mas adelante seria la Biblioteca Nacional.

También nos explicó lo que significaban las figuras representadas en la fachada y en qué se habían inspirado para la construcción del edificio, esto es, en el Partenón de Grecia.

A continuación, pasamos a otra sala en la que nos explicaron que, antiguamente, la biblioteca más importante del mundo era la de Alejandría; de hecho, siempre que un barco de otro país atracaba en su puerto “pagaba” como tributo una obra original de su país y, a cambio los escribas, les devolvían una copia.

Asimismo, pudimos observar los avances y mejoras que han experimentado los utensilios y herramientas para escribir; desde una pluma de ganso (era costumbre coger la cuarta pluma empezando por la que más metida estaba), hasta la máquina de escribir o el bolígrafo de hoy día.

Luego pasamos a la tercera y última de nuestra visita. En ella nos enseñaron varios pergaminos antiguos que, afortunadamente, estaban expuestos, cosa que no ocurría siempre, pues, como son tan delicados, la luz los debilita.

Nuestra guía nos contó también que de hecho la Edad Antigua debió ser, digámoslo así, el origen de la escritura, porque hasta entonces no se había tenido demasiada importancia. Nos explicaron que, antiguamente, los que solían hacer la copia eran los monjes y que tardaban unos diez años hasta acabarlos. Después venía el iluminador que también tardaba lo suyo hasta que el libro estuviera acabado.

En la Edad Media fue donde realmente se empiezan a decorar los libros con oro, de hecho, los monjes no cobraban por las copias; pero cuando se trataba de algún noble o incluso del rey, sí que cobraban. Por curiosidad, ¿a que no adivináis como los monjes, si eran pobres, podían permitirse comprar el material necesario para poder realizar las copias? Muy fácil. Los monjes antiguamente eran financiados por los reyes de la época y de ahí que pudiesen comprar los materiales, aunque también lo obtenían de las limosnas de las misas.

Entre uno de los libros que no tardarían en volver a guardar se encontraba la única versión del Cantar de Mío Cid. El original, original, no se ha encontrado pues al parecer ha desaparecido al igual que su autor.

Finalmente, pasamos a hacer un taller, el cual consistía en ponerse en grupos de un numero pequeño de personas y dibujar un boceto de lo que sería o bien nuestra biblioteca ideal o de la biblioteca del futuro que nosotras imaginásemos. Tras un rato, los grupos que quisiesen se lo podían llevar mientras que los otros grupos podían dejarlo allí y hacer como una especie de cápsula del tiempo con los bocetos de la clase y de otros colegios.

Antes de irnos, las profesoras nos dejaron entrar en la tienda de regalos y las que quisiésemos y/o pudiésemos, podíamos comprar algo. ¡Fue una excursión fantástica!

ALUMNA: Pilar Cuadrado Barta

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